Qué es el dióxido de cloro, la ‘cura milagrosa’ para el coronavirus que mató a un nene de Plottier

Qué es el dióxido de cloro, la ‘cura milagrosa’ para el coronavirus que mató a un nene de Plottier

Imagen CAPTURA DE TV

Beber dióxido de cloro no está prohibido. Tampoco está prohibido tomar nafta, pintura o detergente ni comer jabón en polvo o papel higiénico usado… Solo no se recomienda.

Es que, se supone, nadie en su sano juicio consumiría tales productos. Sin embargo, personajes mediáticos como Viviana Canosa, entre otros y otras, pretenden ‘dar el ejemplo’ de falta de juicio y, tratándose de personas públicas en medios de acceso masivo, sus dichos y hechos tienen consecuencias concretas.

El jueves último, un jujeño falleció por consumir ese producto ante un cuadro de neumonía. Y este sábado a la madrugada, un nene de 5 años ingresó sin signos vitales en el hospital de Plottier. Se hizo lo posible para salvarle la vida, pero era tarde… Sus padres confesaron haberle dado a beber dióxido de cloro, ante la sospecha de que sufría coronavirus…

Qués es

El dióxido de cloro es un gas de color amarillo o amarillo-rojizo utilizado como blanqueador en la fabricación de papel, en plantas públicas de tratamiento de agua y en el proceso de descontaminación de construcciones. Al reaccionar en agua, el dióxido de cloro genera iones clorito.

Ambas especies químicas son altamente reactivas, por lo cual cuentan con capacidad de eliminar bacterias y otros microorganismos en medios acuosos (Agency for Toxic Substances and Disease Registry [ATSDR], 2004).

También se ha utilizado como desinfectante, en bajas concentraciones, para la potabilización de agua (OMS: 2008, 2016) y en ensayos clínicos de antisepsia bucal (National Library of Medicine, 2020).

Por su parte, el hipoclorito de sodio es un producto de desinfección para uso en superficies inanimadas, comercializado como lavandina con diferentes concentraciones —alrededor de 3 a 6 por ciento.

Sin embargo, desde hace varios años se ha venido promocionando al dióxido de cloro y derivados como “terapéuticos” para la cura de diversas afecciones, sin contar con ninguna evidencia científica, ni médica ni química, que respalde su eficacia.

Frente a la COVID-19 se han promovido en el mercado numerosos productos que contienen dióxido de cloro o derivados, solos o en combinación, que indican falsamente tener propiedades curativas para la COVID-19 e incluso otras dolencias asociadas.

Pero lo cierto es que su ingesta puede causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones como graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

Además, la inhalación puede generar edema pulmonar, broncoespasmos, neumonitis química y edema de glotis, bronquitis crónica y erosiones dentales, así como complicaciones en otros órganos del cuerpo.

Por esa razón, la ANMAT recomienda no consumir productos que contengan esa sustancia o relacionadas (clorito de sodio, hipoclorito de sodio, lavandina) ya que «no hay evidencia científica sobre su eficacia y la ingesta o inhalación de estos productos podría ocasionar graves efectos adversos», afirma el organismo.

Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda no consumir productos que contengan dióxido de cloro o sustancias relacionadas (hipoclorito de sodio, lavandina, etc.) e incluso denunciar cualquier promoción que se identifique sobre propiedades curativas de estos productos.