Producción de abono a partir de desechos orgánicos de la cocina y otros

Producción de abono a partir de desechos orgánicos de la cocina y otros

Foto INTA

Paso a paso, todo lo que hay que saber a la hora de montar en casa una abonera y/o lombricompostera sin correr riesgos y garantizando una buena producción.

Por JORGE E. GRAZIANO*

Consideramos aquí que los restos o desechos orgánicos son los que provienen de algún tipo de organismo animal o vegetal y sus derivados.

ABONERA EN CCI – Villa La Angostura

Desde el punto de vista técnico todos los desechos orgánicos se pueden reciclar y transformar en abono, pero a los fines prácticos vamos a tener en cuenta los desechos orgánicos más seguros de manipular a nivel doméstico o en pequeña escala.

En particular debemos decir que los desechos de origen animal son más riesgosos de manejar debido a que hay enfermedades transmisibles al hombre (zoonosis), como por ejemplo, la hidatidosis, la toxoplasmosis, la triquinosis, la salmonelosis y otras.

Por eso en algunos casos evitaremos la manipulación de esos desechos y en otros, como los guanos de animales de cría, los usaremos, pero cuidando la higiene. Los guanos de chivo, oveja y aves de corral son los que mejores aportes hacen al abono logrado; le siguen en importancia los guanos de vaca y caballo. El uso de guanos de animales de cría para la producción de abono, es importante por su aporte nutricional al abono terminado.

Con estos conceptos básicos veremos qué desechos compostamos y cómo, siempre considerando que el proceso necesita un manejo adecuado, si queremos tener buenos resultados.

Nuestro lugar para compostar, se debe diferenciar claramente de un recipiente de residuos o de una pila de basura orgánica.

Tenemos dos importantes sistemas para reciclar desechos orgánicos: Uno, es la abonera tradicional al aire libre; otro, es la lombricompostera con lombrices rojas. En este artículo hablaremos de los dos sistemas y las variantes mixtas posibles.

Ver comparación de abonera y lombricompostera ACÁ (PDF)

Abonera tradicional

La abonera tradicional es un sistema abierto (no confinado), que se hace al aire libre y en el cual se depositan los desechos orgánicos de la cocina y guanos; de forma organizada.

Normalmente se aconseja armar pilas grandes, de un volumen de alrededor de un metro cúbico, esto es para que el proceso levante temperaturas altas (alrededor de 60°C) y esterilice hongos patógeneos y semillas de malezas. En pequeña escala, a nivel doméstico, pilas de este tamaño son difíciles de manejar con herramientas manuales, por lo cual proponemos varias pilas más pequeñas, que van a levantar menos temperatura, pero que igual se van a desarrollar bien, produciendo abono compuesto. A nivel de reciclado doméstico, no es tan importante que las pilas desarrollen altas temperaturas ya que prácticamente no hay semillas de malezas ni hongos patógenos.

En zonas rurales, por la abundancia de desechos (guanos, restos de cosecha y poda), se arman pilas grandes, que se pueden manejar con maquinaria.

¿Qué significa depositar los desechos de forma organizada? Bueno, hay varias cosas a tener en cuenta, las vamos a puntualizar:

ABONERA DE VARIOS COMPARTIMIENTOS. EN EL CENTRO SE ALMACENA MATERIAL SECO AER INTA San Martín de los Andes
  • Reducción de tamaño. Los restos orgánicos deben ser “ picados” con la pala sin son restos frescos de la cocina o chipeados si son ramas o tallos leñosos.
  • Los restos de la cocina y guanos se depositan primero y nunca deben quedar expuestos. Por eso y para lograr un equilibrio en el proceso de transformación; arriba de los desechos orgánicos se deposita un volumen similar de “material seco”, esto es hojas secas, pasto seco, chipeado de ramas, viruta. Finalmente por sobre el material seco se ponen unas paladas de tierra de buena calidad (no arenosa).
  • Normalmente se arma, una vez por semana, una pila de material fresco (restos de cocina, guanos, pasto verde; material seco como hojas y pasto seco, viruta) y tierra de buena calidad. Se van superponiendo y se mezclan siempre cuidando que los restos orgánicos frescos, no queden expuestos.
  • Los restos de material fresco no deben quedar expuestos ya que provocan malos olores, atraen insectos y roedores; además se retarda su descomposición.
  • Humedad adecuada. El proceso de transformación está a cargo del mundo vivo del suelo, a saber: hongos y bacterias descomponedoras, escarabajos, bichos bolita, tijeretas ciempiés… y las lombrices comunes de tierra. Este mundo vivo necesita condiciones adecuadas de humedad para funcionar, entre 60 y 70%. En verano, cuando el sustrato en proceso se seca, hay que regarlo con frecuencia. Una manera de evaluar la humedad adecuada es apretar un poco de sustrato con la mano, no debe escurrir agua, se debe sentir húmedo y al soltarlo la mano no debe quedar embarrada.
  • La producción de abono en una abonera tradicional, es un “cultivo más”, no es un cultivo de plantas, pero sí de hongos, bacterias y bichos del suelo. Por lo tanto debe tener un manejo adecuado: regar en verano para tener una humedad adecuada y mezclar periódicamente para que hay buena aireación.
  • En este sistema de producción de abono se desarrolla un proceso que tiene etapas, una etapa inicial de activación y aumento de temperatura; una etapa intermedia de estabilización y una etapa final de maduración. Para no distorsionar tanto este proceso debido a frecuentes deposiciones de capas sobre una misma pila, conviene tener varios compartimientos para ir armando las capas superpuestas, de manera tal que en cada compartimiento tenemos un comienzo y un final de deposición de desechos. Cuando se llena un compartimiento, se lo deja trabajar y se comienza en otro. Un tiempo prudencial para pasar de un compartimiento a otro, es de dos meses, lo que nos permite determinar el tamaño de cada compartimiento según el volumen semanal de desechos a procesar y la cantidad de compartimientos.
  • La temperatura. Como este tipo de abonera se hace al aire libre, funciona mejor en los meses de verano. Por ejemplo, en la zona de San Martín de los Andes, la producción de abono en primavera-verano-otoño, se logra en 4 a 5 meses; en cambio en otoño–invierno-primavera, el proceso es más lento, tardando entre 7 y 8 meses.
  • Para airear y mezclar las capas de la pila se puede usar una pala de punta o mejor una laya o bieldo. Aireamos cada vez que depositamos desechos.
  • En este tipo de aboneras, las lombrices de tierra y otros bichos visibles, vienen solos cuando comenzamos a depositar los restos orgánicos.
  • Cuando hacemos varios compartimientos, conviene utilizar materiales durables (metales no); ejemplos: ladrillos, chapas de cartón impregnadas, paredes de botellas de vidrio. Debe haber comunicación entre compartimientos. Cualquier mejora en la aislación de las paredes, mejora la actividad del proceso.
  • La abonera se debe emplazar en un sitio accesible, a la sombra de arboles de hoja caduca, sobre nivel para que tenga buen drenaje y con piso de tierra.

Videos de una abonera continua:

Lombricompostera

Cuando hablamos de lombricompostera, nos referimos a la producción de abono en lugares confinados (recipientes o cunas), con lombrices rojas californianas (no de tierra) y con un suministro de desechos orgánicos precompostados, es decir con una consistencia adecuada (tipo pasta o puré). Las lombrices no tienen dientes, tienen un aparato bucal suctor, por lo cual si ponemos los desechos sin procesar, va a pasar un tiempo hasta que estén disponibles; mientras tanto se producen malos olores y acidificación del medio, lo cual perjudica el sistema.

Es muy común ver información que proponen reciclar los desechos de cocina en distintos tipos de recipientes, depositando los restos “así nomás” y tirando arriba los núcleos de lombrices californianas, a veces se tira también un poco de tierra…. Y después que la suerte nos ayude…

LOMBRICES ROJAS CALIFORNIANAS

Si vamos a trabajar con recipientes confinados y núcleos de lombrices rojas californianas (las lombrices comunes de tierra no son aptas para manejo confinado), debemos hacer un manejo adecuado de los desechos mediante un precompostado, cuidar que el medio no se acidifique demasiado y controlar la superpoblación de lombrices con extracciones periódicas.

Si no se pueden procesar los desechos, se debe tener un lugar aparte sobre tierra, para precompostar los desechos y verificar que no haya exceso de restos de tomate, cebolla y ajo (por su acidez). Este precompostado se inicia igual que una abonera común con aportes de material seco (pasto y hojas secas) y un poco de tierra fértil. Cuando el precompostado esté en consistencia de pasta ya se puede llevar a la lombricompostera.

La producción de lombricompuesto es un proceso continuo que requiere temperaturas de 15 a 25°C.

En condiciones adecuadas (20 a 25°C), las lombrices rojas californianas procesan su propio peso por día, es decir procesan de 0,6 a 1 gramo por día.

Una lombricompostera necesita más humedad que una abonera (80%), aunque el sustrato no debe estar saturado de humedad, ya que las lombrices necesitan oxigenación. Por eso el recipiente debe tener un drenaje adecuado.

En condiciones adecuadas estas lombrices como mínimo, duplican su población, cada mes y como máximo, la multiplican por diez cada tres meses, son muy prolíficas.

Es conveniente mantener una densidad de lombrices adecuada de alrededor de 150 lombrices por litro de sustrato. Por eso y debido a su alta multiplicación hay que retirar lombrices de la lombricompostera, periódicamente.

La producción de lombricompuesto demanda más trabajo, equipamiento y manejo, pero se justifica ampliamente por tres razones importantes:

  • El lombricompuesto obtenido tiene una alta concentración de nutrientes, comparado con el abono compuesto (hasta 5 veces más de nitrógeno, fosforo, potasio y calcio).
  • Se mejoran notablemente los tiempos de procesamiento si las condiciones son adecuadas. Podemos manejar la cantidad a procesar, según la cantidad de lombrices.
  • Al trabajar con sitios confinados, se pueden tener recipientes transportables, de manera tal que podemos evitar temperaturas externas muy frías, instalando los recipientes en interiores de galpones o viviendas.
LOMBRICOMPOSTERA HORIZONTAL DE TRES COMPARTIMIENTOS, CON TAPA

Video de una lombricompostera:

Ver compostaje domiciliario ACÁ (PDF)

Sistemas mixtos o intermedios

Llamamos mixtos o intermedios a los sistemas en donde se mezclan las lombrices rojas californianas con las pilas de las aboneras tradicionales

En la práctica y sobre todo a nivel doméstico, vemos una gran diversidad de propuestas para reciclar los desechos de la cocina, pero antes de adoptar algún sistema debemos resolver algunas dudas, principalmente sobre el manejo adecuado.

Cualquier sistema que adoptemos y adaptemos a nuestro lugar, deberá tener en consideración estas cuestiones:

  • ¿Es un sistema abierto o confinado?
  • ¿Tenemos claro el manejo adecuado en un sistema u otro?
  • ¿Qué herramientas, espacio, estructura y tiempo disponemos?
ABONERA TIPO CORRALITO – MANEJO SIMPLE
EXTRACCIÓN ANUAL

Si tenemos resueltas nuestras dudas, se pueden desarrollar algunos sistema mixtos o intermedios. Nos referimos a sistemas en donde se “mezclen” el humus de lombriz con el abono orgánico y donde el volumen de los desechos acumulados sea grande.

En estos sistemas, por ejemplo corralitos o compartimientos grandes sobre tierra, pueden convivir los dos tipos de lombrices, junto a la micro fauna del suelo. Aquí debemos idear algún complemento para airear y humectar el sustrato, cuando sea necesario.

Si quisiéramos instrumentar un sistema mixto confinado, debemos proveerle al mismo, inóculos de hongos y bacterias descomponedoras, además de material seco; y sobre todo tener cuidado con las altas temperaturas que se puedan generar, que pueden matar a las lombrices. Recordemos que el proceso de descomposición en una abonera, tiene etapas de elevación de la temperatura y las lombrices rojas trabajan bien en un margen de 15 a 30°C.

Generalmente en los sistemas mixtos procesamos importantes cantidades de desechos, sin mucho manejo y con resultados más dependientes del clima que en los sistemas separados.

El abono obtenido en un sistema mixto se enriquece por el aporte del lombricompuesto, aunque no se obtiene lombricompuesto en forma separada. También mejoran los tiempos de procesado, respecto a una abonera sin lombrices rojas.

Cosecha de abono terminado

En una abonera tradicional o sistemas mixtos, debemos disponer de una zaranda con tejido de 5×5 mm.

Nos damos cuenta cuando el abono esta “terminado” cuando ya no se distinguen los componentes originales, se ve tierra negra de olor agradable y granulosa.

Se debe zarandear porque siempre quedan algunos restos duros de ramas o cascaras, que se separan y se vuelven a compostar.

Para el lombricompuesto, nos damos cuenta que el abono está listo cuando ya no se observan restos originales. Debemos retirar a las lombrices, haciéndolas migrar a un rincón con más alimento y humedad. En este caso no hace falta zarandear. El lombricompuesto es un producto de color negro esponjoso, granuloso, de olor agradable.

En todos los casos el abono logrado tiene un buen porcentaje de humus, que es una sustancia de gran estabilidad y fertilidad para los suelos de cultivo. Este humus luego se va “mineralizar”, es decir se va a transformar en sales minerales que disueltas en agua son absorbidas por las raíces de las plantas.

Errores frecuentes

Depositar restos orgánicos (material fresco) y dejarlos expuestos.
  • Consecuencias: olores molestos, atracción de insectos y roedores.
  • Corrección: cubrir los restos organicos con material seco (hojas, pasto) y un poco de tierra.
Depositar solo restos orgánicos y mezclarlos con tierra.
  • Consecuencias: malos olores, acidificación del medio, lentificación del proceso.
  • Corrección: para una descomposición adecuada, hace falta agregar además, material seco y un poco de tierra fértil.
Depositar restos orgánicos sin procesar en lugares confinados (recipientes), poner lombrices rojas y un poco de tierra.
  • Consecuencias: las lombrices sobreviven como pueden, transformación lenta, malos olores, acidificación del medio.
  • Corrección: hacer precompostado de restos orgánicos e iniciar el proceso con lecho de hojas y/o pasto seco con un poco de tierra. Las lombrices necesitan restos organicos trozados muy pequeños o en consistencia de pasta.
Hacer un pozo y enterrar los restos orgánicos.
  • Consecuencias: en nuestra zona (San Martín de los Andes, Junín de los Andes y cercanas), hay exceso de agua en gran parte del año, en esta situación el proceso se lentifica por falta de oxigeno y de material seco. Solo funciona en verano.
  • Corrección: hacer la abonera sobre nivel, para que tenga buen drenaje.
Poner restos orgánicos y/o guanos en los canteros de hortalizas y almácigos.
  • Consecuencias: riesgo sanitario en la manipulación de cultivos. Enfermedades en plantas. Desequilibrio en procesos del suelo: las plantas no pueden tomar los nutrientes hasta que no estén mineralizados. Proliferación de larvas de insectos.
  • Corrección: los restos orgánicos se deben compostar. En los lugares de cultivos se pone el abono maduro o terminado.
Hacer la abonera con mucho material seco, pasto, hojas chipeado.
  • Consecuencias: proceso muy lento y extendido en el tiempo.
  • Corrección: agregar un volumen similar de material fresco como guanos y/o restos de cocina y un poco de tierra fértil.
Poner en la abonera, ramas partidas de tamaños iguales o mayores al diámetro de un lápiz o cascaras duras sin trozar.
  • Consecuencias: estos elementos no se descomponen en un ciclo anual.
  • Corrección: trozar bien cascaras y ramas finas, y chipear las más gruesas.
Utilizar ceniza volcánica o materiales muy finos para el compostado.
  • Consecuencia: la ceniza volcánica destruye todo el mundo vivo que transforma los desechos. El material muy fino (aserrín, ceniza de madera o carbón) absorbe mucha humedad y seca el sustrato.
  • Corrección: prohibido usar ceniza volcánica para la abonera o lombricompostera. Se puede usar aserrín y cenizas de madera o carbón en poca cantidad.
No mantener la humedad adecuada.
  • Consecuencias: el proceso se detiene, tarda más la descomposición.
  • Corrección: regar la abonera en los meses secos.
Hacer una sola pila.
  • Consecuencias: cada vez que aporto desechos, distorsiono el proceso que tiene etapas, abono terminado en las capas más bajas. Volúmenes grandes son más difíciles de airear y manejar.
  • Corrección: disponer de varios compartimientos y trabajar en forma escalonada o en su defecto mejorar manejo de aireación, mezclado y humectación.
Construir la abonera o la lombricompostera con materiales precarios y en lugares inadecuados.
  • Consecuencias: se genera desánimo, no se logra un buen manejo y se perjudica la estética del lugar.
  • Corrección: se deben integrar las instalaciones de reciclado al lugar, para ser parte de nuestro jardín o predio. La construcción no solo debe ser hecha con materiales durables, sino que debe conservar el buen gusto.

Producción de abono en escala

Para producir abono orgánico, en cantidad a partir de restos organicos, guanos y restos de poda y cosecha, se debe de disponer un lugar adecuado, personal entrenado y herramientas y maquinaria adecuada.

En una “cancha” de producción de abono se arman lomos o camellones de 1,50 m de alto por 2 m de ancho y unos 6 m de largo o más.

Estos lomos se arman con material fresco, material seco y tierra de buena calidad.

Para el armado, mezclas y volteos, se utilizan palas cargadoras mecánicas.

CANCHA PARA PRODUCCIÓN DE ABONO EN CAMELLONES
CLUB CUMELEN Villa La Angostura

Hace falta además un sistema de riego, cortinas de protección contra vientos y mallas media sombra para el verano.

El lombricompuesto también se puede producir en cantidad haciendo cunas o camas de lombrices sobre lechos impermeables, bien drenados y protegidos de depredación de pájaros y predadores.

Estas cunas o camas, no deben tener más de 40 cm de altura y 1,50 m de ancho. El largo depende del lugar y el manejo. También deben tener un sistema de riego.

El predio para producción de lombricompuesto en cantidad, debe tener un espacio para el precompostado de los desechos.

*Jorge E. Graziano es ingeniero agrónomo. Extensionista retirado AER – INTA San Martín de los Andes. Correo electrónico: jegraziano@smandes.com.ar. Facebook: Jorge Ernesto Graziano

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