Parques monitorea al huillín, nutria nativa que se encuentra en peligro de extinción

Parques monitorea al huillín, nutria nativa que se encuentra en peligro de extinción
Foto ARCHIVO

El huillín es una nutria nativa de la Argentina y Chile, habita en lagos y ríos de agua dulce de la Patagonia, así como en áreas marítimas chilenas; mide más de un metro y puede pesar hasta 15 kilos. Actualmente está en peligro de extinción.

La cacería indiscriminada a principios del siglo XX, el cambio climático, la modificación de las costas de los cursos de agua por desarrollos turísticos y la introducción de especies exóticas, son las principales causas que contribuyeron a la drástica disminución de ejemplares.

Por esa razón, el Parque Nacional Lanín (PNL) desarrolla anualmente un programa de relevamiento y conservación de esta especie nativa de la cual «quedan muy pocos ejemplares», según afirmó el biólogo Nicolás Ferreyra del PNL.

«En la Patagonia norte, al huillín se lo encuentra en el Parque Nacional Nahuel Huapi, en el lago y alrededores, y en el Parque Nacional Lanín se lo encuentra ocasionalmente en la zona sur, en cercanías del Lago Filo Hua Hum», indicó e especialista.

«Lo que nosotros hacemos anualmente es un recorrido por varios puntos de agua, ríos, arroyos y lagos de la zona sur del PNL como Lago Hermoso, Las Carmenes, Filo Hua Hum, Meliquina, en busca de rastros porque es difícil ver al animal», destacó.

«Lo que estamos buscando y lo hacemos anualmente, son rastros que pueden ser heces o huellas de huillines. Lo hacemos cuando están las aguas bajas a partir de fines de febrero o marzo hasta que arrancan las lluvias en otoño», precisó Ferreyra.

El equipo de trabajo lo integra también el biólogo Javier Sanguinetti con la colaboración de guardaparques de cada seccional del PNL donde realizan los recorridos de los cursos de agua.

Cacería, turismo y exóticos

A pesar de que previo a la creación del área protegida hubo grandes cantidades de este animal, al ser muy preciado por la industria peletera, ya que su piel es equivalente o mejor aún que la del visón, y no existir controles sobre cacería indiscriminada, su población fue diezmada.

«Hoy tenemos dos grandes problemas: uno es el uso turístico de las costas y la modificación del ambiente costero para loteos, o playas limpias que le sacan el hábitat al animal, y el otro factor que puede modificar la costa es la presencia de ganado porque rompe la estructura propia de la costa y la modifica», dijo Ferreyra.

El turismo, de hecho, afecta la supervivencia del huillín cuando ingresan al Parque mascotas como perros y gatos que pueden transmitir enfermedades. Se suma también el visón, especie que fue introducida desde Estados Unidos a principios del siglo XX para ser explotado por la industria peletera.

Pero el negocio no rindió y el visón fue abandonado y prosperó. En ese contexto, hay otros tres animales acuáticos que conviven en los cursos de agua dulce del parque: el huillín y el coipo, que son especies nativas, y la nutria americana.

El huillín se alimenta del langostino de agua dulce y de un cangrejo. Pero la introducción de otra especie exótica, la trucha, también atenta contra su fuente de alimentación. Es que suelen alimentarse de langostinos y así atenta contra la cantidad de alimento disponible.

«La creación de un parque nacional, de un área protegida por sí sola no garantiza la supervivencia de las especies y eso lo hemos demostrado por ejemplo con el pato de los torrentes, el huillín, el huemul y otras especies que a pesar de estar dentro de un parque nacional, los números de las poblaciones han disminuido drásticamente», concluyó Ferreyra.

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