Las vacas vuelan: ciencia o charlatanería

Las vacas vuelan: ciencia o charlatanería

Imagen FONDATION FRANZ WEBER

A pesar de que la ciencia tiene sólidos fundamentos, cotidianamente siguen apareciendo charlatanes que usan las redes sociales para difundir su ‘verdad revelada’. Y lo peor es que hay millones que les creen…

Por ESTANISLAO JUDICKAS

El auge de las redes sociales y de internet involucra a muchas personas en entretenimientos, aprendizajes y opiniones.

Podemos buscar música, libros, recetas, aprender oficios, cómo hacer herramientas, dispositivos, muebles, etc.

Se puede buscar ayuda en deportes, medicina, salud y educación en sitios apropiados.

Es mucha la información disponible y cuando se trata de información científica o tecnológica es difícil determinar su veracidad, si no se verifican bien las fuentes, sobre todo cuando se tienen conocimientos parciales o limitados del tema que se trate. En los videos sobre ciencia y tecnología aparecen ediciones que tergiversan los conocimientos, además de pretender manipular al común del público con visiones fundamentalistas y conspirativas.

Uno en base a sus conocimientos y cultura puede creer lo que quiera o lo que le convenga, pero el enorme edificio de la ciencia construido a través de muchos años por gran cantidad de pensadores, junto a todos los experimentos, pruebas de laboratorio, experiencia de campo e interacciones de investigadores y científicos de los más variados países del mundo; representan teorías comprobables sobre lo que se conoce de la vida y el universo.

La ciencia no especula; observa, investiga, explora, hace pruebas y sobre todo permite que se repliquen sus afirmaciones en cualquier lugar aplicando un método.

Por eso para opinar sobre cuestiones de ciencia o tecnología hay que estar preparados, hay que tener una formación teórica y práctica, haber aprendido sobre matemáticas, física, química, biología, entre otras disciplinas.

Sin haber ejercitado cálculos matemáticos, sin haber hecho experimentos de laboratorio, sin haber hecho trabajos de campo, sin haber utilizado equipamiento e instrumentos que amplían el alcance de nuestros sentidos (por ejemplo, microscopio y telescopio), sin haber hecho mediciones y comprobaciones; sin haber interactuado y debatido con colegas, no se puede opinar seriamente sobre temas científicos y tecnológicos.

Es así que hay personas y grupos que aparecen negando, tergiversando y proponiendo explicaciones extravagantes y fantásticas, sobre hechos comprobados científicamente como la redondez de la Tierra, el cambio climático, la llegada del hombre a la Luna, la eficacia de las vacunas, la ley de gravedad, la teoría de la relatividad… y ahora la pandemia y el coronavirus.

En fin, por lo visto este mundo da para todo. Si uno ve la información que manejan estas personas negacionistas y fundamentalistas, la verdad que da pena y cierta indignación. Pena porque tienen la triste intención de destacarse, ante la falta de valores y conocimientos propios, tratando de descalificar a la ciencia; indignación por la difusión de información falsa, con ediciones de videos engañosas y dirigidas a un público de bajo nivel de conocimientos.

Gracias al aporte de Galileo, la ciencia tiene el método científico, que permite validar o refutar cualquier explicación sobre fenómenos observados.

Un método que permite a la ciencia construir conocimiento sobre bases objetivas, entre tanta subjetividad y diversidad de miradas.

Este método tiene varios pasos más detallados, pero podemos resumirlo en los siguientes:

  • Ante la observación de un fenómeno, se plantea una hipótesis, que es una explicación supuesta con fundamentos, de cómo ocurre y porqué. Por ejemplo: observamos que se empañan los vidrios y planteamos que es porque hay humedad en el aire y varía la temperatura.
  • Se realizan experimentos para comprobar la veracidad o la falsedad de esa hipótesis. Por ejemplo: verificamos el empañamiento en distintos ambientes midiendo la humedad relativa y la temperatura, con instrumentos.
  • Se ve que con humedades relativas bajas se reduce o no ocurre empañamiento de vidrios en un amplio rango de variación de temperatura. También se observan los vidrios “mojados” por el empañamiento. Otro efecto que se verifica experimentalmente es que el empañado de vidrio ocurre por dentro de edificios y casas y que con la activación de sistemas de ventilación desaparece.
  • Se llega a la conclusión que el agua en estado de vapor se condensa en la superficie de los vidrios mas fríos que el aire, pasando de vapor a líquido. Esto ocurre en ambientes con alta humedad.
  • Al final se publican los experimentos para que cualquier otro los pueda reproducir, afirmar o refutar. Si se confirman, se establece una teoría válida sobre este fenómeno, sino la explicación no es válida y hay que plantear otra.

A pesar de todo siguen apareciendo intrépidos científicos de entrecasa proponiendo las ideas más absurdas que se han escuchado en mucho tiempo. Imaginemos una muy absurda a la cual le aplicamos el método científico: “Las vacas vuelan…” No es un fenómeno observable, sino a través de alguna edición especial de videos o publicaciones mitológicas, pero alguien lo plantea. Entonces diseñamos experimentos para comprobar o rechazar la hipótesis.

Ponemos a vacas de distintas razas, sexo y desarrollo, en túneles de viento y medimos su coeficiente aerodinámico. Analizamos la anatomía externa de las vacas para ver si tienen órganos adecuados para volar. Probamos tirar algunas vacas por un barranco, a ver si vuelan. Investigamos si hay “nidos” de vacas o si hay vacas que ponen huevos. Todos estos experimentos y otros, que pueden ser replicados en cualquier lugar, indican que las vacas NO VUELAN.

Se publican los resultados y se dan a difusión para que estén al alcance del público interesado.

Aún así aparecen grupos de “científicos por la verdad” que basados en videos de YouTube y fotos como la de la portada de este artículo pretenden refutar a la ciencia, formando por ejemplo la Sociedad Mundial de las Vacas Voladoras.

Este es el contexto actual y así es muy difícil avanzar en la construcción del conocimiento; apuntando a la manipulación, a los sesgos, a la ignorancia y al fundamentalismo.

Muchos hablan de negacionismo, creo que es más que eso: es oscurantismo.

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