Es hora de resolver

Es hora de resolver
Por PABLO PARRILLA

Los deshielos que trae la lejanía del invierno deberían impactar en el escenario político local. Han pasado extraordinarios noventa días desde que el conflicto del transporte estalló y aún no hay respuesta, ni reacción oficial.

Noventa días que han sido extraordinarios. Especialmente para los chicos y adolescentes de nuestra ciudad, que la pelean a suela partida para llegar a tiempo a sus escuelas o retornar a sus casas. Extraordinarios, para aquellos trabajadores que ven en riesgo sus puestos de trabajo, por repetidas e inevitables llegadas tardes.

Sin embargo, pareciera que este extraordinario problema solo afecta a chicos y trabajadores, a algunos pocos Concejales y al Defensor del Pueblo. En efecto, las protestas de los estudiantes; la propuesta del Defensor y el trabajo del bloque de Unidad Ciudadana por encontrar una salida –proponiendo al menos dos alternativas concretas–, son las únicas reacciones ante un problema grave, que afecta a todos.

Es hora. La transición política llega a su fin. La elección nacional también. No se puede y ni se debe esperar más, la obligación política de resolver el problema con sensibilidad social debe asumirse de inmediato. Y no hay otra forma de hacerlo más que con un trabajo serio y conjunto.

No alcanzará solo con el boleto estudiantil. Tampoco con partidas extraordinarias momentáneas hasta que el nuevo gobierno nacional instaure nuevas-viejas políticas tarifarias. La solución debe ser completa y sostenible. Debe ser propia. Y urgente, claro está.

Después de encontrar una respuesta que no castigue a los vecinos, solo quedará analizar muy seriamente las consecuencias de los incumplimientos contractuales por parte de la empresa. Incumplimientos que –vale señalar–, no solo atañen a la disminución unilateral del servicio, sino también al destino de los subsidios percibidos por aquellos en los últimos años. Porque sí, de eso también habrá que hablar.

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