El «Telar de la Abundancia»: una estafa disfrazada de feminismo

El «Telar de la Abundancia»: una estafa disfrazada de feminismo
Por SOLANGE RIAL

En las últimas semanas se hizo mediático, por la enorme propagación que tuvo, un sistema de inversión llamado “Telar de la Abundancia”. Antes de explicar cómo funciona, les voy a spoilear el final: es una estafa lisa y llana. Detrás de todos este nombre muy amigable, naif y feliz, se esconde el antiguo y perverso sistema Ponzi, algo de lo que ya hemos hablado en columnas anteriores.

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El “Telar de la Abundancia” logra captar víctimas a través de contactos informales como WhatsApp, Facebook u otras redes sociales. Casi siempre una vecina, amiga o familiar te contacta y, con palabras muy bonitas, te cuenta de un nuevo sistema de economía social donde vos entrás “ofreciendo un regalo” y a lo largo de un tiempo obtendrás ese dinero multiplicado por ocho. Hablan de cumplir sueños, de sororidad y de ayudarnos entre todas.

Suena lindo, ¿no? Una entra siendo “Fuego” y entrega el dinero, después es “Aire” y tiene que atraer otras dos iniciantes como vos, tras ello se pasa a “Tierra” donde una debe apoyar, y el final es “Agua”, cuando recibe el “regalo final”. Para convencer mezclan elementos de la astrología, de las corrientes energéticas (hay que soltar lo malo, confiar, atraer la abundancia, etc.) y del feminismo, convenciéndote de que este sistema empodera.

Lo cierto es que una entrega un dinero sin recibo alguno a una institución que no se sabe por quiénes está organizada, pero como se trata de un “regalo” es imposible reclamar si al final no recibís lo pautado. Si además no llegás a conseguir a las otras dos mujeres que inviertan como vos, te dicen que estás bloqueada, que el universo así no lo quiso, todo para evitar ser acusadas de estafadoras.

El sistema falla por todos lados porque no hay una inversión real ni una generación de dinero genuino sino que las participantes iniciales son las que están pagando la ganancia de la que está en el centro del “mandala”. La estafa es un fenómeno matemático. Cuando alguna de las integrantes del telar deja de traer nuevas participantes muchas dejarán de recibir su premio, así hayan invertido.

Para cobrar se necesitan ocho personas. El fenómeno es exponencial y crece tan rápido como se rompe. Si de esas ocho necesitan otras ocho, veamos qué pasa: ya necesitamos 64 personas, y esas 64 necesitarán para cobrar 512, después serán 4.096, 32.768, 262.144, y para completar ocho rondas y que todas cobren se necesitarán nada más ni nada menos que 16.777.216 personas…

Esto, traducido en estadística, significa que solo una de cada ocho cobra, o sea que siete pierden. Si participaste de este sistema y cobraste debés saber que fue a costa de llevarte el dinero de otras mujeres que probablemente nunca cobrarán. Este sistema solo funciona en las primeras etapas y después cae por peso propio. Con lenguaje digno de una telenovela de Cris Morena, te ofrecen ganancias imposibles.

El Sistema Ponzi, avioncito o sistema piramidal, fue creado para estafar a personas con nula información financiera. Aquí es donde te ganan. Cualquier mujer que sabe de inversiones jamás se dejaría engañar por una rentabilidad del 800%. Ningún instrumento financiero del mercado ofrece esa ganancia.

Invertir es una actividad seria que debe hacerse con responsabilidad y conocimiento. Nada tiene que ver con “regalos” ni con “elementos” ni con “energía”. Mezclar todo eso solo hace que mujeres que se sienten solas, que necesiten dinero, se sientan contenidas y apoyadas por estos grupos de estafadores.

La mejor forma de hacer dinero más allá de nuestro salario es aprender a invertir, leer, hacer cursos, interiorizarse. Es un mundo cooptado por los hombres, necesitamos que más mujeres se vuelquen a las finanzas. Aprendan a manejarlas. Eso es una verdadera independencia económica.

La proliferación estafas como el “Telar de la Abundancia” deja entrever que falta mucha educación y que es mejor tenernos brutas. No creas en unicornios ni en universos mágicos. Nadie te regala nada en este mundo.

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