Ciencia, pandemia y sociedad: una mirada responsable

Ciencia, pandemia y sociedad: una mirada responsable

Punto por punto, un resumen de mucho de lo que la ciencia ha logrado saber y certificar hasta el momento sobre el coronavirus y la pandemia.

Por JORGE E. GRAZIANO*
Revisión ANDRÉS H. SANDOVAL** y JUAN R. CABRERA***

  • La principal defensa contra el virus que causa la enfermedad COVID 19, es el sistema inmunológico de cada uno y ningún medico ni científico puede decirnos si nuestras defensas van a ser efectivas o no contra este virus.
  • El virus se multiplica dentro del cuerpo humano, que es su principal hospedante.
  • Se sabe que los grupos de riesgo son los mayores de 60 años, pero está probado que personas jóvenes pueden contraer la enfermedad.
  • Por lo visto el virus no discrimina género, edad, etnia o condición social.
  • Los virus son partículas ultramicroscópicas y atraviesan fácilmente tramas de tejidos y filtros comunes, aunque en todos los casos, la gran carga viral se da en partículas mucho más grandes, que pueden flotar en el aire varios metros, como gotas de saliva, moco o polvillo. Por eso se justifica el uso de mascarillas y gafas, para atenuar el impacto de contagios. Estos elementos se deben desinfectar periódicamente.
  • La carga viral y la cantidad de virus que se pueden transmitir en un contagio, es importante para el control de la enfermedad por el sistema inmunológico.
  • Las reuniones y conglomerados de personas son y han sido causa de contagios masivos.
  • Países con sistemas de gobierno y culturas muy distintas, tienen problemas similares para controlar la enfermedad.
  • El virus es muy contagioso, las personas que se contagian, son potenciales contagiadores, ya sea mientras adquieren inmunidad superando la enfermedad, o si no la superan y fallecen.
  • Hay muchos contagiados, pero la mortalidad es baja.
  • Las personas que adquieren inmunidad contra el virus, no contagian.
  • Si hubiera menos personas contagiadas, habría menos hospedantes para que el virus se multiplique.
  • En aislamientos domésticos y otros similares, las personas se distancian de otras que son potenciales contagiadoras, pero no están aisladas del ambiente; debido a esto el sistema inmunológico siempre permanece activo.
  • Se sabe que las personas que sufren de soledad están más expuestas al contagios por virus, pero esto no debe ser excusa para criticar el confinamiento familiar. En esos casos se instrumentarán medidas adecuadas para mejorar la sociabilidad.
  • Según se ve hay dos caminos para superar esta pandemia.
  • Uno, es dejar que la gente se maneje “libremente” a riesgo de contagiarse y su sistema inmunológico decidirá si supera o no la enfermedad y entonces los que quedan vivos impulsan la inmunidad de rebaño, a costa de muchos fallecidos.
  • Otro es instrumentar todos los medios adecuados para evitar los contagios y por lo tanto la multiplicación del virus en los cuerpos hospedantes, esto hace que haya menos virus circulando, menos personas que adquieren inmunidad y menos fallecidos.
  • Está claro que el virus no va a desaparecer, pero parecería que el camino de evitar los contagios, es el más adecuado, ya que de la menor cantidad de personas contagiadas, algunos fallecerán y los otros adquirirán inmunidad; también habrá una gran cantidad de población que no estará afectada, que podrían adquirir inmunidad con una vacuna o naturalmente por menores cargas virales en circulación.
  • En un caso se protege a la mayoría de la población, ganando tiempo hasta que haya una vacuna o medicamentos adecuados. En el otro se expone a la mayoría de la población a un riesgo de salud con consecuencias severas.
  • El impacto económico y cultural del aislamiento social es muy alto, pero las consecuencias no son muy distintas, si se opta por el otro camino de permitir múltiples actividades, sobre todo en los grandes conglomerados urbanos.
  • Por lo que se ve en todo el mundo, ante esta enfermedad nueva, hay contradicciones, idas y vueltas, expectativas, decepciones. No hay un “manual” de cómo proceder, aunque se está avanzando mucho en el conocimiento de esta enfermedad.
  • El cuidado de la salud y la vida de las personas debería ser la prioridad. Las consecuencias de los errores en el manejo sanitario, sobre estos aspectos, son inmediatas. En cambio las consecuencias sobre aspectos económicos y culturales que condicionen la salud y la vida de las personas, si bien suceden, son menos inmediatas. Además para estas consecuencias tenemos herramientas de contención mas probadas.

*Jorge E. Graziano es Profesor en Docencia Superior de Ciencias Naturales e Ingeniero Agrónomo. Se desempeñó como docente de biología 20 años y 23 años como Agrónomo, los últimos 13 años en la Agencia de INTA de San Martín de los Andes, Neuquén. Actualmente retirado.
**Andrés H. Sandoval es Médico Generalista especialista en medicina rural, trabajó en salud pública en aéreas de epidemiología 18 años; actualmente dirige un centro de salud para personas con discapacidad en Villa La Angostura, Neuquén.
***Juan R. Cabrera es Médico Generalista con trayectoria de 25 años en salud pública de Neuquén, director del Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes; actualmente con funciones en Zona Sanitaria IV de Neuquén.

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