Así trabajan por San Martín los equipos médicos itinerantes que envió la provincia de Buenos Aires

Así trabajan por San Martín los equipos médicos itinerantes que envió la provincia de Buenos Aires

Este mes llegaron a Neuquén profesionales médicos enviados por el Ministerio de Salud bonaerense, con el objetivo de fortalecer el sistema sanitario neuquino en el contexto de la pandemia.

Se trata de médicos terapistas, kinesiólogos y enfermeros especializados en terapia intensiva que conforman los llamados equipos de terapia itinerantes, instrumentados por el gobierno de la provincia de Buenos Aires para atender situaciones de desborde sanitario en distintos puntos de su territorio.

Ahora, cuando la situación parece estar bajo control en su distrito de origen, esos equipos integrados cada uno por un médico terapista, un kinesiólogo y dos enfermeros especialistas en terapia intensiva, son derivados a distintos puntos del país a través de convenios suscritos entre carteras sanitarias. Cinco de ellos fueron los que llegaron a Neuquén.

Para conocer detalles de su labor, EL ANDINO conversó con Agustín López, jefe de Gabinete de la Dirección de Hospitales bonaerense, y con el médico Gustavo Sastre, asesor de esa dependencia, quienes se encuentran en San Martín acompañando y dirigiendo las tareas de los equipos instalados en la Clínica Chapelco.

Nuevas UTI

Según comentó Sastre, tres equipos fueron destinados al Hospital de Zapala, donde trabajaron «en la apertura de ocho unidades de terapia intensiva nuevas» en ese nosocomio, donde «empezamos con una sala nueva; el primer día teníamos un solo paciente y a los cuatro o cinco días teníamos ocho pacientes» internados. «Algo que ayudó muchísimo para que no colapse el hospital», agregó.

En San Martín de los Andes, en tanto, «conformamos dos equipos que van a trabajar en forma integrada al equipo de mayor complejidad que tiene la Clínica Chapelco», donde hay seis camas de UTI pero «con gran dificultad de recursos humanos para poder sostenerlas», dijo Sastre.

«Con la integración de los equipos itinerantes al de ellos tendríamos estas seis camas de UTI para los pacientes que denominamos hipercríticos, que son los más graves, y poder disponer de otras seis camas más para los pacientes críticos, de cuidados intermedios»; todas ellas con sus respectivo respirador, aclaró el médico.

De acuerdo a Sastre, «lo que va a permitir el trabajo en conjunto es tener la capacidad para, según el paciente, poder asistirlo y, partir de la saturación, generar las derivaciones oportunas de los pacientes menos críticos al hospital o a otro lugar. Si se satura San Martín de los Andes, Zona Sanitaria verá dónde lo deriva».

Situación neuquina

Para López, en tanto, Neuquén «está llegando a un momento epidemiológico que nosotros ya lo vivimos en la provincia de Buenos Aires, con todas las complejidades que tuvimos en nuestra provincia y que se fueron resolvieron con estrategias que se plantearon desde el Ministerio de Salud» de su provincia.

«Lo que vemos acá es un provincia preocupada por la situación epidemiológica que está cursando, con la posibilidad de ampliar su capacidad operativa en camas de terapia intensiva. En Neuquén se amplió en forma importante la cantidad de camas» de UTI, subrayó el funcionario bonaerense.

El problema clave en el marco de la pandemia, es el recurso humano, coincidieron ambos. «Una cama, un respirador, se consiguen con dinero, Pero un profesional especializado, con cinco años de formación o más, no se consigue con dinero», aclaró López. «Hay un déficit en lo que hace terapistas», añadió.

Sobre esa carencia de profesionales especializados en terapia, Sastre señaló: «Si nosotros tuviéramos la cantidad adecuada de médicos en la especialidad de terapia intensiva para poder trabajar en la pandemia, si no hubiera pandemia no tendrían dónde trabajar».

Extremar cuidados

Sobre la próxima apertura al turismo, que se producirá el 1 de diciembre, el jefe de Gabinete de la Dirección de Hospitales bonaerense remarcó para Neuquén que «hay que extremar los cuidados y hacer una ampliación de la capacidad operativa. Pero que se vaya a abrir la temporada no quiere decir que se haya terminado la pandemia», alertó, porque «por más que se amplíe la capacidad en lo que hace a camas y UTI, si no hay cuidados, nunca se va a dar abasto».

Finalmente, aclararon que los equipos itinerantes permanecerán 15 días en la localidad, y transcurrido ese lapso se analizará junto a Zona Sanitaria la situación epidemiológico de la localidad para decidir si eventualmente hará falta que otros equipos bonaerenses releven a los que están ahora.

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