Carlos Esteban Mariñanco, de 38 años, se presentó sano y salvo en la comisaría juninense al enterarse de que su familia y la policía lo estaban buscando.

El vecino de Barrio El Arenal era intensamente buscado desde que su hermano denunciara su desaparición, al no tener noticias suyas desde el 27 de septiembre último, cuando también abandonó su trabajo como sereno en la obra del nuevo hospital sanmartinense.

El martes, el hombre se presentó voluntariamente en la dependencia policial de Junín de los Andes, anunciando que se hallaba en territorio chileno en excelente estado de salud.