Por SOLANGE RIAL

Desde que el Gobierno impuso restricciones a la compra de divisa extranjera aparecieron los “huecos” o los desajustes que algunos aprovecharon para hacer una diferencia o arbitraje entre activos financieros y la cotización de las monedas. Pero primero definamos qué es cada cosa:

Dólar Blue: es la cotización del dólar paralelo, el que se compra en el mercado negro o ilegal en las famosas “cuevas” o que venden los “arbolitos”. Dicen que se le llama blue y no black porque el color negro en el mercado de finanzas supone una ganancia y el rojo la pérdida.

Puré: es la operación por la cual se compran dólares en el mercado oficial y se venden en el mercado paralelo. Durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la diferencia llegó a más del 60%. Esta transacción fue detectada por la AFIP debido a los movimientos irregulares en las cuentas sueldo.

Dólar MEP: es la sigla del mercado electrónico de pagos. También se lo llama dólar Bolsa. Cuando se operan con bonos argentinos que cotizan en pesos pero que podemos vender en dólares se obtienen los “argendólares”.

Contado con liquidación: es la operación por la cual se compra un activo financiero argentino pero que también se comercializa en el exterior, por ejemplo algunas acciones de empresas argentinas cotizan en Wall Street (a estos activos se los llama ADR), se transfieren y se venden en el exterior.  Obtenemos así los dólares en una cuenta de afuera. A estos dólares se les llama dólar cable.

Después de hacer esta breve descripción pasaré a explicar qué es el “rulo financiero”, la operación que hizo ganar dinero a muchas personas con escasa o nula experiencia en el sistema financiero y que causó dolores de cabeza al Gobierno.

Un individuo se abre una cuenta comitente en un agente o broker de bolsa. Transfiere pesos desde su caja de ahorro o cuenta corriente. Compra dólares a la cotización oficial. Con esos dólares adquiere un bono que cotiza en ambas monedas, en pesos y en dólares. El predilecto fue el Bonar 24. Lo compra con los dólares y minutos después lo vende pero en pesos. La diferencia llegó a casi el 10%.

Finalmente y a través de la resolución general 808/2019 publicada en el Boletín Oficial, se impusieron topes a esas maniobras financieras. Los agentes del mercado deben chequear que los tenedores de títulos los hayan mantenido en cartera al menos cinco días hábiles. Además las operaciones de compra de valores negociables en dólares podrán ser liquidadas en el plazo de contado de 48 horas.

Completar el ‘rulo’, que hasta el miércoles se podía hacer infinidad de operaciones en un día, llevará hasta doce días hábiles. Son cinco por la compra de dólares, dos días para que se acredite la compra del título público y cinco días para poder venderlo. De esta manera se desalienta esta práctica ya que la cotización del bono continúa flotando y la diferencia a favor ya no está garantizada.