Por SOLANGE RIAL

En materia de anuncios económicos, la última semana fue un verdadero raid. El ministro de Hacienda, con la venia del presidente Mauricio Macri y todo el Gabinete, decretó un default técnico y envió al Congreso un paquete de medidas para patear los vencimientos de los títulos de deuda. Además limitó la venta de moneda de los bancos y reventó la tasa de las Leliqs al 83%.

Empecemos por el default selectivo o el “reperfilamiento” de la deuda. Mediante el Decreto 596/2019, publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno armó un plan para patear hacia adelante los pagos de deuda por más de u$s 100.000 millones. Entraron Letes, Lecap, Lecer y Lelink.A los tenedores de estas letras, que no sean personas físicas, se les pagará un 15% al vencimiento, un 25% a los 90 días y el 60% restante a los seis meses. 

Esta medida ya afectó a los Fondos Comunes de Inversión de los bancos. Los clientes que invirtieron en estos instrumentos no pudieron retirar su dinero. Por este motivo el Gobierno decidió que los bancos puedan comprarle a los fondos sus propios plazos fijos y de esta manera tener dinero disponible para los ahorristas. Ante el aumento de la incertidumbre hubo un desarme muy fuerte y estos fondos habían dejado de operar.

Este incumplimiento en los pagos también alcanza al acuerdo con el FMI. La entidad deberá decidir si, a pesar del incumplimiento de las metas intermedias, le otorga al gobierno los u$s 5.400 millones o si avanza en una renegociación. Además el Gobierno también presentará en el Congreso un plan para postergar pagos de títulos argentinos emitidos con plazos de hasta 10 años. Hay bonos emitidos en legislación nacional por una suma equivalente a u$s 50.000 millones. 

También esta semana el BCRA limitó los movimientos internos de los bancos: dispuso que las entidades financieras deberán contar con su autorización para poder distribuir sus utilidades. Esto se debe al estrepitoso estado en que se encuentran las Reservas del Central. Las reservas brutas totalizaron u$s 56.041 millones, que representa una caída de u$s 10.268 millones o un 15% en tan solo tres semanas.

El Gobierno además reventó la tasa de las Leliqs, un instrumento financiero al cual solo acceden los bancos. La tasa promedio total de las Letras de Liquidez finalizó en 83,264%. Esta cifra es la más elevada desde julio de 2002. Guido Sandleris colocó estas letras por $ 165.109 millones, pero había $ 280.755 millones para renovar. El stock se redujo un 10% y se liberaron al mercado $ 119.626 millones.

Al menos dos calificadoras de riesgo sostuvieron que la Argentina está en default selectivo. Una de ellas fue S&P y la otra Fitch. 

Al parecer, el Gobierno de Mauricio Macri se despide en un lamentable despilfarro de deuda. Entre diciembre del 2015 y junio de 2019 la fuga de capitales y el pago de intereses de la deuda en ese período totalizaron u$s 106.779 millones. Actualmente la deuda pública es más del 100% del Producto Bruto Interno. 

La crisis económica ya deriva en una crisis social. Las consecuencias catastróficas de los desórdenes de las finanzas del país traerá más pobreza, más hambre, más personas expulsadas del sistema, y más niños durmiendo en las calles.