Brunilda Rebolledo convocó de urgencia a concejales y a su gabinete en un intento casi desesperado por resolver la crisis causada por los residuos sólidos urbanos que inundan las calles sanmartinenses.

Luego de que la Justicia habilitara el vertedero regional de Alicura, la basura continuó siendo un problema de gravedad para el Municipio y los vecinos: sigue acumulándose en la vía pública mientras la recolección se lleva a cabo esporádicamente, con zonas donde no se realiza por semanas.

Según trascendidos, la crisis volvió emerger con la estación de transferencia: primero fracasó la que se intentó montar en la cantera Bourguignon y ahora por las dificultades que presenta la que transitoriamente se instaló en terrenos del Regimiento 4, donde no se hace la compactación de los RSU.

De esa manera, la mayoría de los camiones debe hacer la recolección e ir directamente a Alicura, lo que resiente el servicio en zona céntrica y barrios de San Martín de los Andes, dejando a la vista montañas de basura en las calles, lo que representa la emergencia de focos infecciosos para la población y una imagen deplorable en plena temporada.