Momentos de tensión se vivieron el martes cuando concejales y funcionarios fueron a inspeccionar la estación transitoria de transferencia de residuos en la cantera Bourguignon.

El intendente a cargo Sergio Winkelman y otros concejales y funcionarios, así como el defensor del Pueblo Fernando Bravo, se encontraron con que vecinos de la zona protestaban en el lugar por las precarias condiciones en las que se desarrollan las tareas de transferencia de residuos, violando todos los protocolos establecidos.

Para las personas que estaban en el lugar se trata de “un sector de descarga de camiones sin las mínimas medidas de seguridad para arrimar los camiones, sin pisos y paredes de hormigón, sin techado, sin canaletas de recolección de lixiviados, sin iluminación artificial, sin alambrado olímpico y malla plástica”.

La estación transitoria tampoco cuenta con “una tolva para una correcta descarga de los residuos sobre las bateas, sin un responsable del proyecto de la obra, sin planos aprobados de la obra, sin un tinglado semicerrado con chapa en los laterales para evitar la voladura de residuos durante la descarga y transferencia de los RSU”.

De todos modos y con presencia policial, los funcionarios hicieron la recorrida por la cantera y Winkelman señaló que la estación transitoria “no será habilitada sin cumplir las normativas del protocolo”, y el defensor del Pueblo coincidió con los vecinos: “Hay algunos puntos que no se cumplen y por ello no vamos a permitir que se comience a utilizar la planta”, aseguró Bravo.