El Concejo Deliberante de Bariloche aprobó un programa de concientización y reducción de inconvenientes generados por la chaqueta amarilla.

En el proyecto se destaca que implican un grave problema para actividades productivas como recreativas, señalando que “cuanto mayor sea el número de nidos, reinas y obreras que logremos eliminar, mayor será la reducción de las poblaciones de este peligroso insecto”.

En ese sentido se agradeció la tarea de Maite Masciocchi y Andrés Martínez, biólogos del INTA Bariloche que desde hace años están abocados al estudio de la avispa chaqueta amarilla, una especie invasora, sin depredador natural en la zona, que crece en población y afecta áreas productivas y recreativas.

Entre las medidas a tomarse aparece la colocación trampas para las obreras y eliminar nidos, ya sea con combustible o insecticida en polvo, entre diciembre y abril, y aniquilar a las obreras a través de una botella con carne que funciona como trampa entre febrero y abril.

Entre abril y mayo, se busca matar a las futuras reinas a través de la eliminación mecánica, y desde octubre a diciembre, se eliminan las reinas fundadoras también con la eliminación mecánica.