Francisco ‘Pancho’ Amoroso es un destacado arquitecto sanmartinense que en la actualidad preside el Colegio de Arquitectos de Neuquén, Regional 3, con base en San Martín de los Andes.

Además participa como uno de los coordinadores del grupo técnico que está trabajando sobre los lineamientos del Plan Maestro del Espacio Público, que buscará sumar la opinión de los vecinos a través de diferentes espacios de participación ciudadana.

–¿Cómo definirías qué es el espacio público?

–Es una pregunta difícil de responder sintéticamente pero lo vamos a intentar. El espacio público es el espacio que nos pertenece comunitariamente. El espacio que además, planificado y equilibrado, es el espacio que iguala, que incluye y que articula una ciudad equitativa, intercultural y desde todo punto de vista. Es decir, sin la calificación del espacio público las ciudades son asimétricas, son injustas. A mí me gusta repetir muchísimo la frase de un gran maestro catalán que es Jordi Borja que dice que “la inversión en el espacio público no es un lujo sino que es una cuestión de justicia social”.
Y realmente yo creo en eso. Que, en general en las ciudades, y en la nuestra en particular, la inversión en espacios públicos ha sido asimétrica. Ha sido del centro prácticamente desapareciendo hacia la periferia. Cuando en realidad, si lo que intentamos hacer es una ciudad inclusiva, deberíamos participar primero todo nuestro espacio público y tomar conciencia de él. Y después empezar a hacer las inversiones de la periferia hacia el centro. Eso nos va a asegurar una articulación equitativa de esta trama de espacios públicos, que en realidad es la mejor manera de construir ciudad.

–Cuando la gente comúnmente habla de espacios públicos lo hace pensando en las plazas…

–Claro, pero no, ese es sólo un aspecto del espacio público. Es un aspecto importante pero no es todo el espacio público. A mí me gusta incorporar el concepto de lo que yo llamo el espacio público sensible: el derecho al paisaje también es espacio público. El derecho a las visuales es espacio público. Y eso hay manera de regularlo. Nuestra ciudad ha sido pionera en eso, en establecer una escala urbana a la escala del hombre, y lo que lográs es que la percepción del paisaje sea inclusiva.
Es decir hay ciudades patagónicas, quizás el ejemplo más paradigmático sea Bariloche, donde hay sectores de la ciudad que ha perdido el derecho al paisaje, tal vez por un tema de volumen edilicio construido, o reglamentaciones que no tienen en cuenta este conceptos, se han generado zonas que yo llamo oscuras, crónicas del no paisaje, donde el paisaje se niega en función de la construcción. Y eso es lo que no queremos que pase en nuestra ciudad.

–Cuando se habla de los espacios públicos también se habla de los costados de la ruta, de la conectividad…

–Y se habla también de lo que significa todo eso en la dinámica de la ciudad. A una ciudad no se la puede analizar desde el punto de vista de una foto. Una ciudad es algo en movimiento, es un organismo vivo, sino en lugar de una ciudad sería un cementerio, digamos. Y para lograr que ese organismo vivo sea equitativo para todos sus habitantes la calidad del espacio público es determinante. La calidad y la planificación de ese espacio público.
Nosotros tenemos un hermoso trabajo que se hizo en forma transversal en el CoPE donde con toda la gente que trabajó allí tomamos una fuerte conciencia de lo que significa y tiene en una ciudad el análisis de esta problemática. Y eso derivó en un proyecto de ordenanza que afortunadamente el Concejo Deliberante votó por unanimidad y que incluye la realización del Plan Estratégico del Espacio Público, en el que ya se está trabajando.
Y eso es un avance inédito. Es la única ciudad, San Martín de los Andes, que tiene una ordenanza específica donde la intención del tratamiento del espacio público es calificarlo. Y esto no es un tema menor. Creo que tenemos que aprovecharlo como comunidad para decir lo que queramos decir al respecto y participar en el proceso para que esto funcione.

–Hay un concepto técnico cuando se habla de espacios públicos que es el de “puntos focales”, ¿qué y cuáles son?

–Son categorizaciones. O sea, hay lugares en la ciudad que por paisaje o por importancia funcional, porque los usamos más que otros, tienen un peso que ameritan un tratamiento particularizado. Un ejemplo paradigmático del tema es la costanera, o por ejemplo, para que se entienda la diversidad del espacio público, punto focal es también la travesía de la ruta 40 en la ciudad, o la base del cerro. Tenemos un montón de espacios que para nosotros son importantísimos y que ameritan de un estudio muy particularizado.
La ordenanza, lo que prevé es un protocolo de intervención, que también es inédito, que es el del concurso. Yo siempre digo que una ciudad y una comunidad siempre se merecen la mejor idea y no la idea que aparece. El concurso te garantiza la mejor idea y aún más el concurso sustentado en bases y lineamientos que se producen a través del planeamiento participativo. Donde la comunidad a partir de talleres, a partir del CoPE, a partir de instancias de participación, determina qué es lo que quiere para cada uno de sus espacios. A partir de ahí los técnicos tomamos esos elementos, se elaboran las bases, se llama a concurso y repito, la mejor idea es la que nos merecemos.

–O sea que es importante que la gente participe del debate sobre los espacios públicos de la ciudad…

–Absolutamente. Yo creo en la participación en todos los aspectos, pero en este en particular te diría que es imprescindible. Es decir, no habría un resultado lógico sin la participación de los vecinos.
Es que el espacio público impuesto no es un espacio donde la gente se apropia de él. O se apropia normalmente de forma diferente a lo que pensaron los que lo impusieron. En cambio un espacio público planificado en función del deseo de la gente es un espacio público que nace apropiado, que nace empoderado. Y esto es lo que buscamos.