A eso de las 17.30 del próximo 2 de julio y durante tres minutos, los habitantes de una gran zona argentina serán testigos privilegiados de un fenómeno espectacular: un eclipse total de Sol.

Ese martes y a esa hora, la Luna se interpondrá entre el astro y la Tierra y su sombra cubrirá buena parte del territorio argentino: de oeste a este, una franja que cubrirá el centro de San Juan, el sur de La Rioja, el norte de San Luis, el centro de Córdoba, el sur de Santa Fe y el norte de Buenos Aires.

De acuerdo a los científicos, se trata de un fenómeno que se produce cada 18 meses en algún lugar del mundo, pero pasarán muchos años hasta que los argentinos puedan disfrutarlo de nuevo en toda su plenitud.

En Neuquén se podrá observar aunque como eclipse parcial; cuanto más al norte se encuentre el observador neuquino mejor, pudiéndose ver hasta el 80 por ciento del Sol oculto tras el disco lunar.

Recomendaciones del Conicet para observar el eclipse

  • No se debe mirar el Sol en forma directa sin la protección adecuada. Tampoco debe hacerse durante los eclipses de Sol parciales, anulares e incluso totales, con excepción del período en que ocurre la totalidad.
  • La intensa luz solar puede producir quemaduras irreversibles al ojo. El observar a través de un instrumento, tales como prismáticos o telescopios, sin el filtro apropiado, produce en forma instantánea serios daños (la afectación a la retina ocurre más rápido de lo que un observador puede mover el ojo).
  • No sirve observar con anteojos de Sol ni mirar de reojo. Tampoco es recomendable utilizar vidrios ahumados, disquetes, películas fotográficas o radiográficas, filtros fotográficos, CD o DVD. El ver el Sol reflejado en la superficie del agua no es suficiente, pues la intensidad de la imagen aún es muy alta.
  • Aunque el Sol parezca tenue y no se sienta ninguna molestia al mirarlo a través de un filtro, no es garantía que la observación sea segura. Puede suceder que el filtro atenúe la luz, pero deje pasar en exceso las radiaciones infrarroja o ultravioleta, que pueden afectar el ojo.
  • Recordar que los niños son en general inquietos y muy curiosos, con ellos hay que tener especial cuidado.