Debido a la fuerte caída de las ventas minoristas en los últimos años, la cadena La Anónima comenzó con un proceso de “reestructuración” que incluye despidos por goteo en diferentes sucursales.

Las últimas cesantías se produjeron esta semana en la sucursal de Río Grande, en Tierra del Fuego, donde por estas horas hubo dos despidos luego de otros cuatro que se habían ejecutado días antes.

El secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Tierra del Fuego, Daniel Rivarola, indicó al portal Infogremiales que los despidos “obedecen a una reestructuración con revisión de legajo y, con las pérdidas establecidas en las sucursales, vienen insistiendo desde hace rato con despedir gente”.

La cadena de supermercados de la familia del jefe de Gabinete Marcos Peña Braun, con presencia en toda la Patagonia, había declarado pérdidas por 102 millones de pesos entre julio y septiembre del año pasado, fruto de la fuerte caída en el consumo popular y la recesión. La empresa no cerraba un balance negativo desde la crisis de 2001-2002.