A Praga llega un argentino con ganas de tomar distancia y de comer miles de kilómetros, dejando atrás sus tareas de animador de “eventos”, buscando nuevos horizontes checos como guía de turismo.

Así, el protagonista de ‘Síndrome Praga’ va a dedicarse a explicar una ciudad que no conoce y cuyos parques le recuerdan a la porteña Plaza San Martín, pero donde los locales no quieren a los visitantes y casi nada no era lo que suponía.

Entonces, este joven lleva un diario para escribirse y, tal vez así, leyéndose luego, poder entender y comprenderse y –por fin, si hay suerte– llegar a sentirse cerca de algo o de alguien aunque se siga siendo un distante argentino hasta el final, como dice Rodrigo Fresán.

La primera novela de Juan Pablo Bertazza se disfruta como a una mezcla del mejor fantástico-romántico marca Adolfo Bioy Casares con lo más perturbado y perturbador de David Lynch. ‘Síndrome Praga’ es una novela argentina que está lejos, pero muy por delante de muchas y demasiado cercanas novelas argentinas que andan dando vueltas por ahí.

Bertazza (Buenos Aires, 1983) es también autor de los poemarios ‘Los que no hablan’ (2010), ‘En base doble’ (2013), ‘Calle Lavalle’ (2015), ‘La revolución tranquila’ (2015), ‘La revolución de terciopelo’ (2017) y del libro de ensayos ‘La furtiva dinamita’ (2014).

En 2017 ganó la beca Praga Ciudad de la Literatura para escribir en la capital checa esta novela que este mes publica Adriana Hidalgo Editora.