Por LUIS A. RADEN

27 fueron los neuquinos que sufrieron desaparición forzada durante la dictadura cívico-militar que se inició con el golpe ejecutado 43 años atrás.

En orden alfabético:

Sirena Acuña, Jorge Alberto Asenjo, Orlando Cancio, Jorge Candeloro, Carlos Chaves, Jorge Domínguez, Julio Isabelino Galarza, Alejandro Horacio García Martegani, Cesar Dante Giliberto, Horacio Gerardo Girardello Amabilia, Jesús Manuel González, Oscar Luis Hodola, Rodolfo Luis Marinoni, José Delineo Méndez, Raúl Eugenio Metz, Mónica Morán, Susana Edith Mujica, Leticia Oliva, José Francisco Pichulman, Miguel Ángel Pincheira, Alicia Adelina Pifarre Pons, Alfredo Oscar Ragni, Graciela Alicia Romero de Metz, Carlos Alberto Schedan Corvalán, Arlene Seguel, Mirta Felisa Tronelli y Cecilia Liliana Vecchi.

No obstante, las víctimas de la represión de aquellos años inolvidables –porque no se deben olvidar jamás– sumaron millones: los 30.000 desaparecidos en todo el país, los miles de torturados y vejados, las niñas y niños nacidos en cautiverio, los que tuvieron que exiliarse y los que sufrieron el miedo sin posibilidades de escape, los que perdieron sus trabajos, los que pagaron con su presente y su futuro el aquelarre de sangre y dinero que benefició a un puñado de poderosos; los de siempre, muchos de los cuales siguen apareciendo hoy en los diarios y tomando decisiones…

Por esa razón este 24 de marzo no puede ser solamente la conmemoración de un día aciago sino, más bien, una jornada movilizadora, que nos ponga de pie y con los puños apretados frente a quienes se enriquecieron y siguen haciéndolo a costa del sacrificio de las mayorías, mientras cínicamente nos piden que la sigamos remando.