Por LUIS A. RADEN

Este viernes, la Corte Suprema de Justicia puso freno a Alberto Weretilneck, quien no podrá presentarse para un nuevo período al frente de su provincia. El actual mandatario pretendía la reelección por Juntos Somos Río Negro.

Pero el FPV recurrió al tribunal supremo de la Nación al considerar que se trataba de una re-reelección, lo que finalmente fue avalado por los ministros Ricardo LorenzettiCarlos Maqueda y Horacio Rosatti.

Según consideran los observadores y las encuestas, el gobernador era la principal contención a un eventual triunfo del kirchnerista Martín Soria, lo que no solo sería un golpe para el oficialismo rionegrimo sino, sobre todo, para el macrismo.

Es que, como pasaba en Neuquén, Mauricio Macri y su alianza ven con espanto que el año electoral arranque con un resultado electoral que potencie a Cristina Fernández de Kirchner. Como en la elección neuquina con Omar Gutiérrez, Weretilneck era un mal menor…

Pero no podrá ser tras la decisión de la Corte Suprema, que esta semana también dio su aval al juez Alejo Ramos Padilla en la investigación que lleva adelante sobre una red de espionaje paraestatal en la que aparece como imputado el fiscal Carlos Stornelli.

El máximo tribunal hasta le aumentó al juez federal de Dolores la estructura para avanzar con el procedimiento que podría terminar con la carrera de Stornelli y eventualmente pulverizar la credibilidad pública y judicial de los cuadernos que tiene en sus manos Claudio Bonadio.

En menos de una semana, dos reveses para el Gobierno Nacional. Duros golpes que la Corte propina a la reelección de Macri, que depende en gran medida de que el kirchnerismo no arranque el año electoral con el pie derecho y del progreso de la causa de los cuadernos.