La semana pasada, Verónica se topó en San Martín de los Andes con el violador condenado de su hija. Pero no es el primer ni único caso: ya le había pasado a Ruth, quien vio en Junín al abusador de su nena.

El 2 de febrero, la mujer salió a hacer las compras y vio a su exsuegro bajar de un móvil policial, justo frente a su casa: el sujeto había sido condenado a 12 años de prisión por violar a su propia nieta en 2016, cuando la nena tenía siete años, pero gozaba de una “salida extraordinaria”.

“Fui a la Fiscalía a exigir que me explicaran qué había pasado y me dijeron que por error no me habían avisado, me pidieron disculpas”, comentó Ruth a LMNeuquén.com. La jueza de Ejecución Alicia Rodríguez le había concedido esa salida extraordinaria. La misma magistrada que le otorgó libertad condicional a Matías Ancatel.

El lunes se llevó a cabo una nueva audiencia y “fuimos a hablar con el fiscal Maximiliano Cattafesta para que se opusiera” a nuevos beneficios para el condenado, “y nos explicó que se iban a suspender las salidas extraordinarias”, dijo Ruth.

“Esto no se termina cuando te dicen ‘es culpable’ y va preso, la lucha sigue. ¿Cuál es el mensaje que les dejamos a las otras víctimas? Directamente no te dan ganas de denunciar. Este sistema judicial deja totalmente desamparadas a las víctimas”, concluyó la madre de la víctima.

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