El miércoles pasado, Verónica Morales se enfrentó a lo impensable: el abusador de su hija de 9 años volvió a San Martín de los Andes y vive a pocas casas de la suya.

Matías Ancatel abusó de la nena en 2014 y fue condenado a cuatro años y tres meses de prisión por ese aberrante delito; sin embargo, ahora lo gratificaron con prisión domiciliaria y está en San Martín, viviendo a cuatro casas de la de su víctima.

En declaraciones por FM del Lago, Verónica contó que “cuando vi a Ancatel acá no lo podía creer. Recién en agosto de este año cumplirá toda su condena… Me sentí mal, pensé en mi hija… La parte trasera de mi casa linda con la de él, es una locura”, afirmó.

Por esa razón, convocó a una marcha para las 11 de este sábado 16 de marzo, en la rotonda de YPF: “Tengo que volver a pedirle a los vecinos que me acompañen para pedir que la justicia me escuche, que nos proteja a mi hija y a mí y que Ancatel cumpla su condena en la cárcel”, explicó.