El gobernador Omar Gutiérrez logró este domingo la reelección, confirmando la hegemonía electoral del MPN y relegando a las opciones nacionales que representan Ramón Rioseco y Horacio ‘Pechi’ Quiroga.

Como hiciera hincapié durante toda la campaña, el mandatario reelecto logró captar las simpatías electorales de las mayorías neuquinas gracias a la provincialización de la elección, evitando referenciarse tanto con el Gobierno Nacional como con el kirchnerismo.

Según insistió Gutiérrez, ambas fuerzas nacionales pretendían quedarse con las abundancias del Neuquén, señalando que su elección garantizaba que las riquezas de Vaca Muerta –su principal bastión económico– quedarían para los neuquinos.

Además contó con el apoyo –concreto a veces, velado en otras– del Gobierno Nacional, que a último momento llamó a votar a “cualquier opción” que impidiera un eventual triunfo de Rioseco, dadas las escasas posibilidades de Quiroga de alzarse con un primer triunfo para Cambiemos.

El aparato con que cuenta el MPN tampoco es un factor despreciable a la hora de evaluar las ‘ventajas’ con que contó Gutiérrez este domingo: es el único partido con presencia territorial en todas y cada una de las localidades y poblaciones del Neuquén.