Por SOLANGE RIAL

El año pasado mi hermano se mudó. Me pidió si lo ayudaba a sacar un préstamo personal, esos que tenés a un click de distancia en el home banking, sobre todo si tenés cuenta sueldo. En la página del banco le simularon el interés y la cantidad de cuotas y con un ‘enter’ ya tenía depositada la plata en su cuenta. ¿Fácil, no? Ahora… ¿fue conveniente?

Conforme iban pasando los meses en la cuenta veía como la entidad bancaria le debitó dinero en distintas dosis además de la cuota. ¿Qué es lo que pasaba allí y qué no tuvo en cuenta? Lo primero que tengo para adelantarte es que cometió un grave error al elegir ese préstamo por la Tasa Nominal Anual y no por el Costo Financiero Total y, para no marearte, iremos muy de a poco en la explicación.

La tasa de interés es el precio del dinero a través del tiempo. Si yo pido una suma “prestada” hoy es el extra que tengo que pagar por devolverlo a lo largo de los meses o años. Ahora, cómo el banco elige esta tasa de interés, depende mucho del país y de lo riesgosa que sea la economía, además de otros factores financieros. Nunca olvidemos que vivimos en la Argentina.

Hay diferentes formas de medir la tasa de interés. La más básica de todas es la Tasa Nominal Anual: el porcentaje que debés pagar a lo largo de un año calculada toda junta. Supongamos que mi hermano pidió 100 mil pesos para pagar las rejas y los muebles y el banco le dijo que iba a pagar una TNA del 20%: a lo largo de un año deberá devolver solo en intereses 20 mil pesos.

La tasa de interés nominal es aquella que se paga por un préstamo o una cuenta de ahorros pero que no se suma al capital. Y acá prestá atención: la que sirve para calcular la deuda es la tasa efectiva porque es la que realmente se paga. Esta tasa se calcula mes a mes. Cada 30 días se suma el interés más el capital y se vuelve a calcular el interés. A esto se le llama interés compuesto. Por ende, esta es la tasa que nos da un número mucho más real de lo que vamos a pagar.

Esto nos genera dos nuevos conceptos: TEM es la tasa efectiva pero aplicada mensualmente, y la TEA es la tasa efectiva pero anual. Por ende la TEA (efectiva) es siempre mayor que la TNA (nominal). Volvamos al ejemplo. Mi hermano sacó el préstamo y le dijeron que va a pagar 20% de interés nominal pero el interés efectivo podría eventualmente subir al 21% (son ejemplos ficticios) y si lo calculamos mensualmente más.

¿Hasta acá venimos bien? Subrayemos: es más importante la tasa de interés efectiva que la tasa de interés nominal ya sea anual o mensual. Ahora tengo otra mala noticia: la tasa de interés que cobran los bancos es sólo uno de los componentes que te generará gastos al momento de sacar un crédito. ¿Ya estás harto? Una buena noticia es que falta un solo ítem.

El Costo Financiero Total es el que a la tasa de interés le suma los gastos administrativos, las comisiones de otorgamiento y seguro. La CFT es el único y el más importante cálculo que necesitás saber a la hora de sacar un préstamo personal. Solo este dato te dará realmente el dinero que pagarás cuando te haya prestado dinero un banco.

¿Ahora entendiste por qué mi hermano hizo mal en ver el TNA y no el CFT a la hora de sacar el crédito?

¡Nos leemos la próxima!