En Villa Los Coihues, a pasos del Lago Gutiérrez y próximo a la Ruta Provincial 82, se encuentra el Museo del Lago Gutiérrez ‘Dr. Rosendo Pascual’, lugar ideal para los amantes de la paleontología y la geología que vivan o visiten Bariloche.

Pero esta institución privada fundada hace 23 años podría cerrar sus puertas el 1 de marzo si su responsable y fundador, Rodolfo Corsolini, no acata la intimación municipal de habilitar comercialmente la cabaña donde funciona el museo.

Según la Municipalidad de Bariloche, el lugar debe tener habilitación comercial porque cobra entrada; según su responsable, lo que se cobra es una colaboración voluntaria, por lo que pobres y ricos pueden acceder a los tesoros paleontológicos sin restricción alguna.

“Me pidieron que ponga baños, extintores y otras reformas y lo hicimos, pero no estoy dispuesto a iniciar un trámite comercial por un lugar que no es un comercio”, sostuvo Corsolini sobre las intimaciones municipales.

“Un día me van a decir que es un cabaret y voy a tener que sacar los papeles como cabaret”, graficó este hombre nacido en Mar del Plata pero ciento por ciento barilochense, ciudad que en breve podría clausurar el Museo.

Año a año, su colección de 11 mil piezas es visitada por miles de personas que quieren ver sus minerales y fósiles que, según los expertos, abarcan millones de años de prehistoria natural patagónica.

Foto: Marta Carbonero / Bariloche.org