Los enfrentamientos en las calles de Caracas y otras ciudades venezolanas ya causaron varios muertos, luego de que el titular de la Asamblea Nacional (parlamento), Juan Guaidó, se autoproclamara “presidente encargado del país”.

Guaidó, de 35 años, preside el parlamento venezolano luego de que la oposición consiguiera mayoría en ese poder tras las elecciones de legislativas de 2015.

Se trata virtualmente de un “intento de golpe de Estado” parlamentario contra Nicolás Maduro, como lo calificó el propio presidente bolivariano, que –por el momento– cuenta con el apoyo de la mayoría de las fuerzas armadas de su país.

“Aquí no se rinde nadie. Aquí vamos al combate”, anunció Maduro desde los balcones del palacio presidencial de Miraflores, al tiempo que decretó la expulsión de los diplomáticos norteamericanos, a quienes responsabiliza por la situación.

En tanto, mientras centenares de venezolanos salieron a las calles de Buenos Aires para apoyar el golpe parlamentario, Mauricio Macri ya reconoció a Guaidó como nuevo mandatario venezolano, al igual que Estados Unidos, Brasil, Canadá, Colombia y otra decena de países de la región.

En cambio, países como Uruguay, Bolivia y México, además de Rusia y China, ratificaron su apoyo a Maduro y a la institucionalidad venezolana.