El 16 de enero de 1994 desaparecía misteriosamente Natalia Ciccioli: como hacía habitualmente, salió de su casa en Barrio El Arenal y fue hasta la ruta a tomar el colectivo para ir al centro de San Martín de los Andes a dar una vuelta… Pero jamás se la volvió a ver.

Pasaron 25 años de aquel fatídico día en el que, por la tarde, su mamá Mirta llamó a las amigas de la nena sin obtener respuestas satisfactorias. Simultáneamente, su papá recorría las radios de la ciudad para dar el aviso de la desaparición.

Miguel Ciccioli dijo entonces que en la comisaría no le recibieron la denuncia y que, cuando se la aceptaron, “hubo un montón de deficiencias durante los primeros días (en el accionar policial), que quisiera creer que fueron involuntarias”.

“La Policía no se movió como debería haberlo hecho, ya que sólo recorrieron la zona del centro. No se pusieron controles en las rutas porque se lo tomó como una picardía de chicos”, agregaba Mirta.

Aquella noche, entonces, decenas de amigos y vecinos se congregaron en el domicilio familiar de El Arenal para iniciar la búsqueda de la nena de 12 años. Pero todo fue inútil: Nati no aparecía por ningún lado.

Hubo varias líneas de investigación pero ninguna se llevó a fondo, asegura su familia. “A Nati nunca la sacaron de la zona, y en lo que haya pasado estuvo involucrada gente de la ciudad, gente que la conocía y conocía a la familia”, afirman allegados al entorno familiar.

La Justicia ordenó rastrillajes en toda la zona, buzos buscaron en lagos y ríos de la zona, se llevaron a cabo excavaciones en distintos puntos de San Martín de los Andes luego de obtenerse algunos datos vagos sobre el posible paradero… Pero todo fue infructuoso.

Pasaron 25 años y Nati sigue desaparecida. Lo único presente y constante es el dolor de la familia Ciccioli… Miguel falleció el año pasado sin haber hallado a su hija ni explicación alguna para semejante tragedia que aún enluta a toda una comunidad.

Fuentes: Télam, RioNegro.com.ar, LMNeuquen.com