Desde principios de enero, un grupo de aproximadamente 30 personas instaló sus carpas en Villa Meliquina y comenzó con la construcción de viviendas con materiales reciclados. Lo que no pasó desapercibido para el centenar de habitantes de esa aldea ubicada en la orilla Este del lago homónimo.

Es que, autorizados por el propietario de los terrenos, estos miembros de la ONG Navetierra construyen con basura que literalmente importan de otros sitios, como plásticos, neumáticos, botellas, etc., lo que ha causado preocupación entre los vecinos.

“El proyecto no ha sido informado ni consultado con los vecinos; está prohibido, en todo el loteo, el acampe por razones de seguridad referidas a los constantes incendios de verano, pero, sin embargo, se han instalado no menos de veinte carpas en la zona de la construcción, un peligro”, indican los habitantes de Meliquina en una nota dirigida al gobierno provincial.

Como Meliquina no cuenta con recolección de residuos, “los vecinos implementamos muchas estrategias para el manejo de nuestra basura”, dicen, pero “lejos de solicitar material reciclable a vecinos, se está ‘importando’ material de descarte de otros lugares incorporando a Meliquina materiales que antes no se acumulaban aquí”.

Navetierra “es un proyecto impulsado por un grupo de personas en forma voluntaria, que consideran que la concreción del mismo aportaría a mostrar alternativas palpables a la forma de vida actual, respecto de varios aspectos, tales como metodología y materiales de construcción, fuentes de energía, alimentación, captación y tratamiento de aguas”, dice su página web.

Según la misma fuente, esta ONG tiene como objetivo “construir un prototipo de casa totalmente autónoma utilizando en gran parte materiales que habitualmente se consideran basura, y otros provistos por la misma naturaleza como lo es la tierra, valiéndose solo mano de obra voluntaria”.

Anuncios