Días atrás, vecinos de Chacra 32 convocaron a funcionarios municipales, concejales y candidatos para que ellos mismos comprobaran lo que se sufre en el barrio a raíz los inmundos olores y la basura que genera el repositorio de residuos urbanos.

Como las autoridades no se hicieron presentes en esa convocatoria, los vecinos decidieron pedir una audiencia con la intendenta Brunilda Rebolledo, con el fin de expresarle el malestar y la preocupación que aqueja a la población del lugar.

Hasta el momento, el problema no se solucionó. “Se están haciendo las gestiones para determinar el futuro lugar pero, contrariamente a nuestro deseo de  remediar rápidamente ese lugar, los tiempos administrativos y de concreción son otros”, dijo a El Sanmartinense una fuente municipal.

Los residuos sólidos, al igual que la disposición de los barros cloacales que produce la Planta de Tratamiento de Efluentes, se están convirtiendo en una pesadilla para la población y para las autoridades locales, sin solución a la vista.