Aunque existen muy buenas expectativas en lo que hace al turismo estival en San Martín y en Junín de los Andes, motorizado por las bondades locales pero sobre todo por un dólar en las nubes, también se prevé que el turista no gastará como años anteriores.

La inflación y un 2019 que no genera muchas esperanzas en el ciudadano de clase media, son factores que no favorecen el gasto mayúsculo en vacaciones y mucho menos el endeudamiento vía tarjeta de crédito, con altísimas tasas de interés.

Por eso no puede resultar extraño a nadie que, a pesar de los buenos índices de ocupación en hoteles y hosterías, hostels y alquileres de viviendas, este verano la estrella sea el camping. La realidad económica y social del país así lo obliga, más allá de las bondades intrínsecas de esta práctica vacacional.

En efecto, con valores de 300 pesos por persona, según establecieron las comunidades en conjunto con el Parque Nacional Lanín, el camping organizado aparece como el más elegido; especialmente si también hay opciones de entre 200 y 250 pesos, si la elección está en lo agreste.

Dos ejemplos:

Catritre

  • Estacionamiento para automóviles: $ 120
  • Estacionamiento para motos: $ 80
  • Uso diurno: $ 180 (incluye fogón, mesa, bancos, sanitarios)
  • Alquiler de parrilla: $ 100
  • Acampe por persona: $ 300

Playa Bonita

  • Uso Diurno: $ 300 (por fogón)
  • Acampe: $ 400 (por fogón. La tarifa admite 2 carpas. La carpa extra tendrá un costo de $ 200)
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